512. SEGUIMOS INVESTIGANDO
ALESSANDRO:
Giro al escuchar qué pregunta por mi esposa, la cual se supone que no conoce. Al parecer, es verdad todo lo que dijo Donato. Asiento que sí, ella es Lilian Lemert de Minetti.
—Felicidades, jefe —dice, mirando a Lili de una manera que no se nos escapa.
No digo ni pregunto nada. Después de unos segundos, miro a Estefan, que de inmediato entiende que quiero que vigile de cerca a ese hombre. Nos introducimos en la cabaña y, al momento, encontramos la señal de mi anillo y abrimos. En