Mundo ficciónIniciar sesiónALESSANDRO:
El día estaba nublado, una suave llovizna no dejaba de caer. Como si las almas en penas lloraran. Era el día en que yo, Alessandro Minetti, el Capo di tutti i capi, el dragón número UNO, había decidido dejar volar al dragón rojo. ¿Dudas? Quizás, más de las que admitiría, pero hoy sería el día en que cada una de ellas iba a quedar resuelta, para bien o para mal.
Nos levantamos bien






