513. LA LLAMADA DE RENART
LUCILA:
Por otro lado, en la casa del señor Minetti, todo es alegría. Ellie no se cansa de preguntarme cosas, que yo explico con paciencia, y me dejo abrazar cada vez que ella lo hace. Reímos felices, y estamos en la habitación de sus computadoras cuando una videollamada salta. La abrimos y vemos que es el asistente de Damián, Renart. Al vernos a las dos, nos mira asombrado.
—Mademoiselle —saluda en francés.
—Hola, Renart —saludo con una sonrisa medio nerviosa.
—Señora Cavalieri, ¿estoy v