510. LOS DRAGONES EN LA CRIPTA
MINETTI:
Había llegado junto a todos; desde afuera escuché unas voces. Abrí la cripta a gran velocidad y corrí a su interior para encontrarme con varios hombres que me apuntaban con sus armas; ellos a su vez hacían lo mismo. Nos miramos desafiantes, hasta que uno de ellos baja el arma y pregunta:
—¿Eres Alessandrito Minetti, el UNO?
—¿Quién pregunta? —respondí sin dejar de apuntarle a todos.
Ante ello, todos, sin excepción, levantaron las manos mostrando los tatuajes de dragones en sus manos y