379. LA DUDA
LILIAN:
Suelto a mi hermana y enfrento a mamá. Le explico que no sabemos quién nos atacó y que debemos mantener la seguridad unida. Por el momento, viviríamos en la casa de Alessandro, y después veríamos. Eso no significa que no pueda venir a pasar el día aquí cuando comprueben que es seguro. —Mamá, ahora vamos, no las dejaré aquí —insisto—. ¿Luci, crees que puedes caminar?
—Yo la llevaré cargada —dice Damián.
—No considero que sea inteligente eso, Damián; apenas te recuperas. Dásela a alg