Mundo ficciónIniciar sesiónMINETTI:
Apoyé mis manos en sus hombros, manteniendo la calma que claramente no podía compartir con ella. Todo lo que decía me daba más razones para agradecer a Damián. A pesar de todas nuestras rencillas, estaba consciente de su lealtad hacia mí. Además, estaba convencido de que cualquier cosa que había hecho Damián tenía una intención, como buen mafioso que era.
—Cálmate, no te alteres as&i






