Mundo ficciónIniciar sesiónLILIAN:
Aquí vamos despacio, porque en verdad tengo un poco de mareo. Me apoyo en su brazo hasta llegar donde me indica. Y es verdad, hay una hermosa y cómoda mecedora debajo de una enredadera cargada de flores blancas.
—Este era el lugar favorito de la señora —habla la señora con añoranza—. Casi todo el tiempo que vivió aquí se la pasó ahí. Me recuesto en ella, cierro mis ojos, sin






