Mundo ficciónIniciar sesiónMINETTI:
Damián… No era de los que se movían sin motivo; sus pasos en Italia siempre tenían un propósito, y si estaba en Milán, algo grande estaba por suceder. Aunque todavía no entendía cómo Loreta y ese tal Demon estaban relacionados con él, la combinación no me agradaba para nada.
—Verifica esa información y avísame —ordené enseguida—. Cian, aumenta la seguridad de mi casa en Milán, y quiero más hombres en el hotel donde se realiza el simposio vigilando a todos nuestros enemigos. Quiero un hombre detrás de cada uno de ellos, y si ven algo raro, que los atrapen. Luego de colgar, me quedé fumando un cigarro mientras observaba el mar. Desde donde estaba, podía divisar a Lilian, que dormía en un cómodo sillón después de cansarse de llorar. La dejé sola al amanecer para h






