Mundo ficciónIniciar sesiónADRIANO:
Observé a papá unos instantes; se había quedado pensativo al escucharme. Estaba seguro, la espalda de Lilian estaba limpia. No me había acostado con ella, pero sí la he visto cambiarse a veces en el hospital. Ella no tenía ningún tatuaje en todo su cuerpo.
—Te equivocaste con ella, papá. Lilian, a pesar de que es una excelente doctora, odia las agujas; no me la imagino haciéndose un tatuaje, ella tiene el cuerpo limpio —aseguré de nuevo con vehemencia. —¿No tiene ningún tatuaje, una estrella, nada? ¿Estás seguro, Adriano? Es muy importante, no te atrevas a engañarme —insistió, mirándome fijamente. —¡No tiene nada! ¡Nada! —dije con firmeza. —Lilian odia los tatuajes, ¿y crees que si tuviera un dragón en su espalda no me daría cuenta? Llevo se






