CAPÍTULO — La herencia de la culpa
Samuel llegó al hospital con el corazón desacomodado, como si cada paso que daba por esos pasillos lo alejara un poco más de la vida que había empezado a construir y lo empujara de lleno a un pasado que nunca pidió pero que ahora reclamaba su lugar.
Manuel Castro estaba en CTI, sedado, conectado a máquinas que marcaban el ritmo frágil de un cuerpo que había llegado al límite, y los médicos no fueron amables ni optimistas cuando hablaron con él, porque no ha