CAPÍTULO — Cuando el alma cae (Parte II)
—La noche que Samuel no parpadeó—
El médico apareció en la entrada de emergencias con ese andar firme y a la vez cansado de quienes pasan más tiempo conteniendo que durmiendo, y aunque no había dicho aún una palabra, la manera en que acomodó los lentes sobre el puente de la nariz anunció, mejor que cualquier discurso, que aquello requería una explicación delicada. Samuel avanzó un paso, casi por impulso, como si su cuerpo hubiera decidido que no tolerarí