CAPÍTULO— “Golpe público”
Después de que Héctor Castro se fue del hotel, ninguno de los dos imaginó que su presencia pasaría desapercibida.
Los gritos del hombre, la forma en la que Samuel lo enfrentó, la tensión que sacudió el lobby…
Todo quedó grabado en celulares, comentado por empleados y huéspedes, y subido a redes sociales en cuestión de minutos.
Pero lo peor todavía no había llegado.
Ese caos era apenas un preludio.
Las verdaderas explosiones estaban por desatarse.
Esa mañan