Capítulo — Noche sin distancia
La mansión Montaldo estaba envuelta en un silencio cálido cuando llegaron.
La lluvia había quedado atrás, y el perfume de la madera húmeda se colaba por las ventanas entreabiertas.
Victoria subió primero, todavía con el corazón acelerado por todo lo que había vivido ese día. Samuel caminó detrás de ella, sin tocarla, pero sintiendo su respiración cerca, como si el aire mismo los acercara.
—Voy a cambiarme —murmuró Victoria, antes de entrar en su habitación.
Sa