Capítulo — El peso de la sangre
Samuel empujó las puertas de cristal del Montaldo. La rutina ya estaba pactada con Victoria: ella desayunaría cada mañana con Ernesto y Clara, y él se encargaría de supervisar las primeras gestiones del hotel. Así los padres de ella verían que Victoria confiaba en alguien y que podía delegar, algo que aliviaba su carga y le devolvía un poco de aire a la familia.
La cena de la noche anterior había sido una prueba difícil. Samuel había necesitado de toda su discip