Capítulo 24 — La amiga falsa ataca
El día había sido un torbellino. Samuel llevaba horas revisando grabaciones, entrevistando discretamente al personal y conectando piezas que hasta entonces parecían dispersas. No era casualidad lo de las habitaciones, ni un simple error de mantenimiento: era un sabotaje planeado con precisión quirúrgica.
Entre tanto caos, hubo un gesto que lo sorprendió y le arrancó una chispa de alivio en medio de la tormenta. Una recepcionista tocó la puerta de su oficina y