Capítulo – Madrugada de sospechas
Samuel fue el primero en despertar. Apenas clareaba el día cuando se levantó del sillón donde había dormido unas horas y subió en silencio la escalera. La mansión todavía respiraba calma: Ernesto descansaba, Clara seguía en su cuarto, y Victoria dormía profundamente tras la madrugada caótica en el hotel.
Sin hacer ruido, entró a la habitación de ella. Se dio una ducha rápida, se vistió con otro traje y dobló el que había usado la noche anterior para llevarlo