Capítulo 53. Abogada de corazón
El sonido de la puerta hizo que Verónica diera un respingo y brincara hacia atrás.
Tres toques cortos.
Mauricio y Verónica se miraron, conteniendo el aliento.
—Debe ser ella —dijo él—. Inoportuna —susurró.
Verónica le dio la espalda mientras él abría la puerta. No podía apartar los ojos de su reflejo en el espejo: nerviosa, avergonzada y expectante… con miedo de lo que esa mujer estaba a punto de revelar.
Con miedo a lo que estuvo a punto de hacer.
«Concentrate Verónica» Se re