Capítulo 47. La justicia de los poderosos
Verónica al llegar al hospital sintió el característico olor a químicos, las enfermeras la observaron con rostros serios y en la pizarra acrílica habían borrado la berenjena.
Quizás el entorno estaba limpio de gérmenes, pero el ambiente era tóxico.
—Buenos días, ¿puedo pasar a la habitación del doctor Andrés Nobrega?
—Lo han pasado al piso vip.
—Creí que ya lo estaba.
—Bueno, en realidad lo han pasado a la segunda planta vip, donde se atienden a personalidades que no pueden de