Capítulo 21. Aliados peligrosos
Mauricio estaba en la oficina al final de la tarde, Mimí con una perfecta mueca se acercó a su escritorio con su teléfono en la mano.
—Bonito ángulo…
Mauricio frunció el ceño y tomó el teléfono para ver el momento exacto en que Thomas Ribas corría desde las escaleras y con el impulso le daba una trompada. El video en la red social tenía casi cien corazones y quince guardados.
—No me gusta para nada, creo que no es mi mejor perfil.
—Hasta ahora solo ha sido visto por el gremio, per