Capítulo 06. El rival que no se rinde
Verónica no podía creer la desfachatez de Mauricio, recordó las palabras de Marian.
— ¿Qué demonios pasa contigo? Ahora me quieres solo porque me quiere alguien más.
—Yo siempre te he querido, fuiste tú la que me sacó de tu vida, y lo acepté. Pero no puedo más —Mauricio apartó el golfeado junto al teléfono y puso el café en el suelo junto a la banca—. Vero… me haces falta. Y sí, aún te amo. Se vale luchar, porque no te has casado…
—Pero es que tú me quieres a mí y la quieres a todas —e