Grace me encontró comiendo pollo frito de mala gana. Ella se acercó a la mesa y se sentó frente a mí, agarró una pieza de pollo y empezó a comerla también.
— Pensé que habías muerto y por eso vine, pero aquí estás, llenando tus arterias de grasa —me dijo.
Yo dejé la pieza de pollo a un lado y la miré.
— Quiero consultar algo contigo —le dije.
Ella asintió con la cabeza.
— ¿Está bien querer venganza en mi estado? —ella dejó de lado el pollo y me sonrió.
— Depende, ¿involucra algún cadáver? —me p