En horas de la tarde, fui a visitar a Grace a su trabajo. Necesitaba quejarme con alguien de lo que había pasado el día de hoy con Hayden. Sabía que ella saldria con algún comentario fuera de lugar y me hará reír.
— ¿sidra o cianuro? — me preguntó Grace.
Sonreí y me senté frente a ella.
— Le propuse follar y me dijo que no —le dije.
Grace abrió la boca de par en par y después frunció el entrecejo.
— Pensé que le gustabas —me dijo.
Asentí con la cabeza.
— Él quiere que tengamos una especie de no