CEO mentiroso.
Anya pasó saliva al salir de la habitación, preparándose mentalmente para lo que tenía que hacer.
El olor a café recién hecho impregnaba el aire. Dando un toque hogareño que Anya no podía percibir en ese frívolo lugar.
Bajó las escaleras con los tres niños en el fular; Auden a la izquierda, Jasper a la derecha, y Elara dormida sobre su pecho.
Aún estaba agotada y su cuerpo estaba adolorido. Había ignorado el dolor con ayuda de las pastillas, pero aún así se cuidaba, aunque anoche, mientras llo