Saco inquieta el último vestido de mi armario sintiéndome abrumada y perdida. El tiempo me juega en contra, tenía que ir al hotel Waldorf en una hora y no encontraba qué ponerme. Este era un hotel de lujo en el cual me juzgarían si iba mal vestida, pero no sabía que ponerme para lucir presentable.
—¿Por qué te importa qué ponerte? ¿Para dónde saldrás esta noche? — pregunta mi madre en la puerta de mi habitación.
Eva no sabía el acuerdo que había hecho Caleb. Ni quería contarle todavía. Todo es