La primera semana encerrada en esta casa que una vez tanto me gustó habitar, no me dejé vencer. Cuando Caleb salía a trabajar o a lo que sea que estuviese haciendo, intenté de todas las maneras posibles forzar las cerraduras de las puertas y ventanas. Incluso intenté romper una ventana, pero eran demasiado resistentes como para poder hacerlo.
También intenté el camino de pedirle ayuda a Paige. Ella era la única empleada a la que tenía acceso, mas no me ha querido prestar su celular, ni cedido l