He logrado mantenerme firme en mi postura con Caleb. No he dejado que me toque, ni que me hablé por estos últimos tres días. Tal vez nuestra primera pelea marital con estragos tan extendidos, resulte ser una burla y eso de no hablarle a tu esposo por tres días, esté en un nivel principiante para parejas con más años.
Pero para mí, ha sido extremadamente difícil. Siento los ojos de Caleb sobre mí, veo la puerta abierta de su habitación a toda hora, y rechazo las invitaciones a comer juntos que m