Los últimos días en la oficina han sido más ajetreados de lo que esperaría. Una serie de demandas por infracciones laborales en algunas sucursales cercanas, han tenido al departamento legal de cabeza.
Mi incorporación de lleno al horario laboral, en compañía del estatus que he ganado como la esposa oficial de Caleb, no ha reducido mi carga de trabajo, sino aumentado.
Justo ahora tengo que ir a la oficina de mi esposo a llevarle unos documentos. Subo por el ascensor, recorro los pasillos con muc