La cirugía fue extensa y duró casi 16 horas. A pesar de los contratiempos, terminó siendo un éxito. Sin embargo, Mario no despertó; permanecía inerte en la mesa de operaciones, ignorante de que Emma había salido con bien de su propia intervención y que ya la habían trasladado fuera del quirófano… mucho menos podía imaginar lo que el destino le reservaba para el día siguiente.
Simplemente estaba allí, resignado a su suerte.
David se quitó la mascarilla con lentitud…
Miraba los números en los moni