Se preguntó si quizás los problemas en Ciudad H eran demasiado graves.
Pero algo no cuadraba,
Mario quería mucho a Emma; no era posible que no respondiera sus mensajes simplemente por estar ocupado… Pensó en llamarlo, pero las dudas sobre su relación la frenaban.
Decidió esperar un poco más.
Tal vez mañana Mario se comunicaría,
Tal vez mañana volvería de Ciudad H.
En el Hospital Lewis, en la unidad de cuidados intensivos, Mario yacía en silencio. Había donado casi la mitad de su médula ósea y un