Las cosquillas placenteras le invaden los labios y pronto estos son humectados por la saliva de él, quien empieza a jalarlos con delicadeza, como si estuviera esperando su aprobación. Ella le hunde las uñas en los brazos, pero no llega a herirlo.
Siente que colapsará en cualquier momento, debido a que las palpitaciones de su corazón se tornan rápidas e intensas, asimismo, la sangre se le pone caliente al igual que la piel.
Katrina trata de controlar el ritmo acelerado de su respiración, pero le