La tensión envuelve el comedor, donde todos los comensales observan la escena en silencio y a la expectativa.
Por su parte, el alfa Leoncio se pone de pies, imitando a Gael; quien se ha levantado de su asiento y ha golpeado la mesa con furia.
—No hable de lo que no sabe, alfa; quizás tenga más derecho del que piensa —responde Leoncio con tono provocativo.
—¿Derecho, dices? ¿Acaso te has vuelto loco? ¿Qué es lo que en realidad deseas? ¡¿Sacarme de mis casillas?! —Su voz resuena tan potente com