C10- SI NO LA QUISITE COMO MUJER.
C10- SI NO LA QUISITE COMO MUJER.
En la mansión Russo, Angelo entró en la habitación de su abuela y la encontró de pie, tomando sus píldoras con manos ligeramente temblorosas. La anciana se giró al escuchar sus pasos y luego volvió por su vaso de agua.
—¿Ya se fue?
—Sí —respondió él, con el rostro tenso como si hubiera mordido un limón.
Por un momento, no supo cómo expresar lo que quería decir. Se pasó las manos por el pelo en un gesto de frustración que su abuela conocía demasiado bien.
—Contacta a Vittorio y dile que redacte los papeles de tu divorcio con Aurora —ordenó la anciana y Angelo se quedó paralizado, como si le hubieran arrojado un balde de agua helada.
De todas las cosas que esperaba escuchar de su abuela, esa era la última.
—¿Qué? —logró articular finalmente.
La abuela, percibiendo su estupor, arqueó una ceja perfectamente delineada.
—¿Te sorprende? La escuchaste, ella quiere dejarte y tú... lo querías hace ocho años. ¿Por qué pones ahora esa cara? ¿No estabas interesa