C9- ¿CUANDO FIRMARÁN?
La luz del atardecer londinense se filtraba por las ventanas del lujoso hotel mientras Aurora dejaba caer su bolso sobre la cama king-size. Sus dedos temblaban ligeramente cuando tomó su teléfono y marcó el número que conocía de memoria.
Tras tres tonos, una voz infantil y enérgica respondió.
—¡Mamá! ¡Por fin llamas! —exclamó Angela—. Pensé que te habías olvidado de mí.
Aurora sonrió, sintiendo cómo la tensión acumulada durante el día comenzaba a disolverse ante la voz