C22-SOLO TENGO OJOS PARA ELLA
Durante la cena, Mateo se sentó al lado de Bianca. Tan cerca que sus rodillas se rozaron bajo la mesa desde el primer segundo. Él hablaba con el hombre de enfrente sobre inversiones en energías renovables, como si nada pasara, como si no hubiera puesto su mundo de cabeza. Y si Bianca pensó que todo terminaba ahí, estaba equivocada, porque su mano izquierda bajó despacio y se posó en el muslo de ella, justo donde empezaba la abertura del vestido.
Bianca se tensó.
El