C23-NO RETROCEDAS
Él no contestó con palabras. Solo le tomó la mano y la llevó por un pasillo lateral más oscuro, lejos de las luces y las voces. La pared fría le rozó la espalda cuando él la empujó contra ella y la besó como si el mundo se acabara.
Boca contra boca, urgente, su lengua buscaba la de ella sin pedir permiso, mientras una mano en su nuca y la otra en la cintura la apretaban contra su cuerpo. El beso sabía a champán y a rabia contenida.
Mateo gruñó bajo cuando ella se resistió al p