Yulia salió del Grupo Yulia y bajó al edificio del Grupo Herrera a esperar a su novio para que le diera las llaves. Baltasar se las entregó de inmediato, le dijo un par de palabras y se fue corriendo a una reunión.
Yulia tomó las llaves y se dirigió al departamento que Baltasar había alquilado, llena de curiosidad por ver cómo sería el lugar que él había escogido.
Cuando abrió la puerta y entró, casi se quedó sin palabras.
—¿Ehh? ¿Me equivoqué acaso de puerta? —se dijo a sí misma mientras miraba