—Tú y Ismael sí que tienen una conexión extraña, ¿no? —dijo Marina, sonriendo—. Quién diría que se conocieron en el jardín de infantil y ahora se vuelven a encontrar ya de grandes.
Yulia sorprendida, sonriendo dijo:.
—Sí, al parecer que tenemos un destino en común, ¿no?
Marina dio un bocado a su helado y luego le contó a Yulia sobre lo de Augusto y Lidia.
—Los gemelos son hijos de tu tía y Héctor.
Yulia dejó de comer su helado de inmediato.
—¿Pero su madre no se llama Leticia? ¿Cómo es que son