Quedé pasmada. El profe parecía saber más de lo que había dejado ver anteriormente. Tantas veces que hablé con él y nunca dio tantos detalles. No sé cuanto tiempo me quedé ahí sentada en el gran ventanal mirando a la nada pero al mismo tiempo veía todo; gente pasando por la acera hablando o simplemente siguiendo su rutina, coches transitando o parados en el tráfico...aunque veía todo lo que pasaba por la calle, mi mente divagaba a un terreno minado.
- Perdón Isabel...--- una voz hizo eco en m