Capitulo 52: Gabriela odia aún más a Rodrigo.
Rodrigo descargaba toda su furia sobre ella sin un poquito de compasión. Le gritaba con voz ronca, exigiéndole que se sometiera, obligándola a tener relaciones mientras la sujetaba con brutalidad.
—¡Eres mía, Gabriela! ¡Mía para siempre! —le siseó violentamente al oído, pegando su rostro al de ella—. Métetelo en la cabeza: jamás vas a poder ser feliz lejos de mí. Yo soy tu única razón de existir. Yo soy lo único que debes amar en tu maldita vida.
Gabriela soportó el ultraje en silencio, con