Capítulo 296
—Mamá… ¿por qué… yo soy la clienta!

—¡Haz caso!

Isabella, resignada, le devolvió el celular a Mateo y me miró con una sonrisa fría: —Señorita Lamberto, como diseñadora del vestido, le agradecería que asistiera a mi compromiso la próxima semana. Si hay algún problema con el vestido, sería mejor resolverlo de inmediato.

—Que tengas un buen día, no te acompañaré.

Hice un gesto de despedida: —El saldo restante debe transferirse a la cuenta que te proporcioné. Gracias.

...

Después de todo el ajetreo,
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP