Cuando Olaia volvió a ver a Camilo a través del timbre con cámara, maldijo en voz baja, molesta.
No pensaba prestarle atención, pero el timbre siguió sonando insistentemente.
Llamó a seguridad para preguntar qué pasaba y recibió una respuesta que la dejó sorprendida.
—¿Me estás diciendo que se mudó a mi vecindario?
—Sí, señorita Olaia.
...
Olaia sintió cómo una ola de ira le subía por el cuerpo, haciendo que el bulto en su frente, el mismo que había aparecido recientemente, comenzara a dolerle d