C28: Anunciar que somos pareja.
Alaska seguía viviendo en la casa que alguna vez había pertenecido a sus padres, la misma que Ámbar había heredado tras su muerte. No había vuelto con Vidal. Él mismo le había dicho que lo mejor era que cada quien viviera por su lado hasta que todo se resolviera.
Una mañana escuchó el timbre. Al abrir la puerta, encontró un sobre grande y pesado, de color marfil con bordes dorados. El papel era grueso, elegante, con un sello lacrado que le dio un aire de lujo. Lo abrió con curiosidad, y al desp