C199: Ayuda, por favor.
Layla no podía creer lo que estaba ocurriendo. Su mente se negaba a aceptar la escena, como si la realidad se hubiese fracturado de manera abrupta y cruel. Durante un segundo deseó con todas sus fuerzas que aquello no fuese más que una pesadilla, una alucinación nacida del desconcierto. Sin embargo, el dolor que la atravesaba era demasiado intenso, demasiado preciso, demasiado físico para ser una ilusión.
Un gemido ahogado escapó de sus labios y, casi de inmediato, un hilo espeso de sangre brot