C168: Deseaba conquistarte.
Raymond permanecía de pie junto a la ventana, contemplando la oscuridad exterior, como si buscara en la negrura algún reflejo que pudiera ordenarle los pensamientos. No le dio la espalda a Ámbar en ningún momento, sino que su cuerpo estaba inclinado hacia un costado, lo suficiente para que ella alcanzara a ver cada mueca que se dibujaba en su rostro, cada sombra que cruzaba sus facciones mientras hablaba.
Había concluido de relatar todo lo que había ocurrido entre Vidal y él, todos los enredos