C152: Te digo que valdrá la pena.
La amistad entre Vidal y Raymond había surgido con naturalidad. Vidal era expansivo, jovial, alguien que no temía entablar conversación con desconocidos ni mezclarse con distintos grupos. Había nacido con esa facilidad para caer bien, para integrarse.
En cambio, Raymond era un contraste absoluto: reservado, taciturno, siempre envuelto en una seriedad que no era arrogancia, sino la consecuencia de una vida vigilada desde demasiado temprano. Aun así, la diferencia entre ambos terminó por compleme