Compartir la habitación.
Lucía no sabía si estar agradecida cuando alguien tocó la puerta o estar enojada con ese alguien por haber interrumpido el momento. De hecho, no sabía si aún seguía bajo el hechizo inducido por Logan y su magnífico torso desnudo y… Dios, ¿qué había sido todo eso? Todavía podía sentir su rostro arder, su cuerpo temblar y su corazón latir frenético. Pero el trance acabó cuando escuchó a Logan intercambiar unas cuantas palabras con alguien. De algo estaba segura, no podía quedarse en la misma habi