Beso.
¿Estaba en shock? ¿Alucinando? ¿Era un sueño? Todas las anteriores, porque era inverosímil que el hombre estuviera riendo, ¿verdad? Solo era una ilusión, sí, seguramente era solo…
—Le encantarás a mi madre.
Oh, por amor a Dios… No era una ilusión, tampoco un sueño. Era real, tan real que su mente quedó en blanco, sin saber cómo procesar estar oyendo la risa genuina del hombre.
—Por cierto, no se corrió el delineador. —Pestañeó incrédula, mirando con la boca entreabierta al guapo hombre que mant