CAPÍTULO 59. ¡Eres el dueño!
Leo no tenía otra forma de decirlo: la vida se había vuelto elemental y hermosa desde que Angélica y Gianni se habían mudado con él. En solo un mes todo había cambiado demasiado, comenzando con el hecho de que ahora tenía que ser un adulto muy muy responsable y, sobre todo, un ejemplo para Gianni. Así que, además de la obvia razón de que estaba enamorado hasta los huesos, también se aseguraba de tener siempre hermosos detalles con su madre para que él viera muy bien cómo debía tratarse a una ch