EXTRA. Preparados
El quinto aniversario de bodas de Leo y Angélica era una fecha que merecía ser celebrada de manera especial. Leo, siempre atento a los detalles, había planeado una sorpresa única para su amada esposa, así que después de desayunar en su restaurante favorito, Leo la levantó en sus brazos con un gesto coqueto y la miró con un brillo especial en los ojos.
—¡Feliz aniversario, ángel! —dijo él con una sonrisa radiante—. ¡Ahora, con tu permiso, te voy a secuestrar!
Angélica se dejó llevar sin protesta