Visita a una amiga.
POV; Carmelina
Me sentí tan triste apenas llegué a casa después de mi encuentro con el padrecito; además, me sentí ignorada. Hasta mi tía me prestó poca atención y a mi madre no podía hacerle las preguntas que me tenían nerviosa. Fácil le decía que me gustaba el padrecito Mateo y “zas”, me caía a palos después de ponerme en ayuno por varios días, y ni hablar de la penitencia.
No, no. Ella no era una opción. Con la única que intente confesarme fue con mi tía Morgana pero está no tardo en salir d